«Yo vivo de preguntar, saber no puede ser lujo... Soy la pupila asombrada que descubre como apunta.» Así nos canta Silvio Rodríguez en El escaramujo , recordándonos que la curiosidad es el motor más potente que tenemos para entender el mundo. Con ese espíritu nace La pupila asombrada , un espacio dedicado a la educación en general, con un rincón muy especial para mirar de frente el universo de las matemáticas. Vivimos en un tiempo que a menudo exige respuestas rápidas y certezas absolutas, olvidando que el verdadero aprendizaje comienza exactamente donde surge la duda. Educar no es llenar un recipiente de datos inútiles, sino encender una chispa; es mantener viva esa capacidad innata de asombrarnos ante cómo funciona todo lo que nos rodea. Y si hay un terreno donde ese asombro alcanza cotas insospechadas, ese es el de las matemáticas. Lejos de ser una fría torre de números inaccesibles, son un lenguaje universal y una herramienta poética para descifrar los patrones ocultos que so...
Elogio de la Mediación. Entre el Saber y el Sujeto