A través de la pupila asombrada , hemos diseccionado incansablemente los síntomas de la decadencia escolar: el fetichismo de la innovación perpetua, el vaciamiento de la memoria, la asfixiante tiranía de las matrices burocráticas y el infantilismo metodológico que pretende convertir el aula en un parque de atracciones. Sin embargo, a veces un científico puro, un espíritu ajeno a las querellas gremiales de la pedagogía, es capaz de formular con una claridad cegadora la radiografía exacta del desastre. En una de sus reflexiones más lúcidas, el prestigioso matemático francés y galardonado con la Medalla Fields, Laurent Lafforgue , sentenció: "Al ser desviada la escuela de su principio fundador, privada de su brújula, impedida de conservar su norte que es el faro de la instrucción, toda su organización se ha vuelto aberrante en pocas décadas." Esta frase funciona como una sentencia inapelable contra el estado actual de los sistemas educativos occidentales. En pocas décadas...
Elogio de la Mediación. Entre el Saber y el Sujeto